Tejados de Uralita: ¿peligrosos para la salud?

tejados de uralita

Varias construcciones a nuestro alrededor han sido elaboradas a partir de una serie de materiales de los cuales no necesariamente estamos al tanto, lo cierto es que los tejados de Uralita son bastante comunes y no son más que estructuras de fibrocemento con amianto, el cual no resulta peligroso siempre que se conserve en su estado original.

Lo anterior se refiere a que el material no se encuentre despidiendo algún tipo de partícula al medio ambiente, lo cual puede generar efectos adversos en las vías respiratorias de los vecinos que hagan vida en las zonas aledañas. Lo cierto es que la mayoría de las edificaciones que nos rodean fueron construidas con el mencionado material.

A pesar de estar rodeados, podemos vivir cerca o en edificaciones que hayan sido levantadas con Uralita desde hace muchos años atrás, sin que la salud se vea afectada por ello de ninguna forma. Pero a muchos les surge la pregunta: ¿cuándo se convierte este riesgo latente en un verdadero problema?

Pues, como es normal, todos los componentes de las construcciones van deteriorándose con el tiempo. Con las estructuras de fibrocemento pasa lo mismo, es justo en ese momento en el que comienza a despedir partículas de amianto, que al entrar en contacto con las vías respiratorias empiezan a causar enfermedades.

Lo anterior puede pasar cuando el citado material es fragmentado producto de alguna remodelación o a más grande escala, una demolición parcial o total de una estructura, es allí donde puede originarse un verdadero peligro para la salud.

Por eso, si conocemos de la presencia de Uralita cerca de nuestro hogar debemos asegurarnos de que siempre que se planee hacer modificaciones totales o parciales a la estructura, los responsables contacten al personal especializado, pues solo este podrá controlar la propagación de las partículas de amianto.

Algunos optan por retirar los tejados para colocar otros de un material diferente, es una práctica común desde que se conoce que el fibrocemento, muy útil para el campo de la construcción, comenzó a afectar negativamente la salud de todos cuantos estuvieron en contacto con sus partículas. La tarea de retirarlos debe ser delegada a empresas especializadas en el tratamiento del citado material.