Casos sin explicación.

Nos os pasa a veces que cuando estamos solos, nos ocurren cosas muy raras. Sombras, ruidos extraños, luces que se apagan y se encienden…

No me gusta mucho quedarme, sola entre la imaginación y el miedo las noches se me hacen muy largas.

No siempre me ha dado miedo quedarme sola, esto empezó en el mismo momento que una de las noches en la que dormía a mi hija de dos años, está se volvió me miró y me dijo, “mamá el señor y la señora de la puerta me están mirando y me dicen que me quieren mucho” No os puede describir lo que me paso por el cuerpo, solo sé que tarde menos de un minuto en encender todas las luces de mi casa y tiene tres plantas.

Cuando me tranquilicé, una pena muy grande me invadió el corazón y no paré de llorar, pues hacía dos meses que mi abuela había muerto y tres años que mi tito también falleció.

Cuando me reuní con mis amigas y les conté lo sucedido, una de ellas me contó algo muy parecido. Su hijo aún dormía en cuna y dice que por las noches cuando lo acostaban escuchaban por el interfono como se reía, igual que cuando estaba con un adulto, pero en la casa solo estaban ellos dos y el bebé y los dos estaban en la sala. Una de la veces que el padre fue a la habitación para ver de qué se reía, el padre le pregunto al bebe y tú de que te ríes. Y él bebe entre balbuceo señalaba para la espalda del padre, este cuando se volvió no vio a nadie, pero justo en ese momento sintió como le rozaban en el cuello y un escalofrío invadió todo sus cuerpo.