Liberado un buitre negro que quedó atrapado en las instalaciones de una fábrica.

Hallan en el interior de una empresa de San José de Malcocinado en la localidad gaditana de Medina Sidonia, un buitre negro, especie protegida.  La Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía lo han liberado en el Parque Natural de los Alcornocales, en Cádiz.

La suelta se ha llevado a cabo en el comedero de aves carroñeras que la Junta gestiona en el municipio de Alcalá de los Gazules, de manera que el animal tenga asegurada la comida y por tanto su supervivencia; según ha informado la Administración regional en un comunicado.

El buitre negro fue trasladado al Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) de la Junta de Andalucía en El Puerto de Santa María después de que trabajadores de una empresa de Medina alertasen de que el animal se encontraba en sus dependencias. Una vez en el CREA, el equipo veterinario constató la debilidad del animal y su delgadez por lo que se encargaron de procurarle los cuidados necesarios para su recuperación. Al poco tiempo el animal fue trasladado a un voladero donde, además, mostraba gran avidez al comer, por lo que pronto alcanzó las condiciones para volver a su medio natural.

El buitre negro conjuntamente con el quebrantahuesos, el milano real y el alimoche. Son especies que forma parte del Plan de Conservación y Recuperación de Aves Necrófagas de la Junta de Andalucía.  Si bien el buitre negro no es una especie reproductora en la provincia, no es raro avistar ejemplares juveniles de buitres negros mezclados con buitres leonados. Transportines para perros.

Un niño sobrevive a una congelación.

Una fría mañana de invierno en 1984, en un pueblo cercano a la periferia de Milwaukee, Wisconsin, un niño de tal solo dos años,  Michael Troche,  salió de su casa en pijama mientras sus padres estaban dormidos. La temperatura de la comarca en esas fechas oscilaba los 60 °C bajo cero. El pequeño pronto se desvaneció sobre la nieve, así permaneció algunas horas hasta que fue encontrado por su padre afligido. El padre del pequeño cuando lo cogió entre sus brazos,  notó que el pequeño no respiraba y se le había formado cristales de hielo encima y debajo de la piel, y tenía los órganos rígidos.

Michael fue ingresado de urgencia en el Children’s Hospital de Milwaukee, y de inmediato fue atendido por un equipo de 20 enfermeras y 18 médicos, encabezados por Kevin Nelly, especialista en hipotermia. Varios médicos coincidieron en que al manejar el cuerpo del pequeño era posible escuchar crujidos desde su interior debido al congelamiento de sus órganos, y que su cuerpo registraba una temperatura de menos de 16 °C. Los médicos conectaron de inmediato a Michael a una maquina conocida como pulmón artificial, con el fin de calentar de forma progresiva la sangre, le inyectaron diversos fármacos para evitar la inflamación del cerebro, le aplicaron masajes, y le realizaron diversas incisiones en el cuerpo para evitar que sus células reventaran por el aumento de tamaño a consecuencia de la congelación.

Durante tres días Michael permaneció en estado de semiinconsciencia, entre la vida y la muerte. De manera milagrosa, según el doctor Nelly, el niño mejoró y comenzó a recuperarse con una rapidez sorprendente. Semanas después sólo mostraba lesiones leves en los músculos de la mano.
El informe médico, dictamino que  Michael  se había salvado gracias a su  temprana edad que al ser tan pequeño su cerebro y su metabolismo no había necesitado tanta cantidad de oxígeno y que para poder sobrevivir, por ello no presento ni tan siquiera secuela alguna.